Tú atraes lo que piensas
Es probable que rechaces esta afirmación pero déjame que te diga que es real y cierta.
Seguro que pensarás que tú no has podido atraer los problemas que tienes en la actualidad, ese préstamo que cuesta pagar, a ese cliente que no te paga o que te complica la existencia, el mal ambiente de trabajo o cualquier otro inconveniente que estés viviendo.
Posiblemente creerás que todos tus deseos y tus pensamientos están volcados en construir una vida mejor y más fácil para ti y los tuyos.
Pues déjame que te diga que aunque no seas muy consciente de cómo llegan los problemas a ti y pienses que no tienes ningún control sobre eso, he de comentarte que sí atraes lo que piensas: lo bueno y lo malo.
Tus pensamientos, tus emociones y tus sentimientos te predisponen a lo que va a suceder. Tu mente funciona en piloto automático y según tú te sientas, así responderá ante determinadas situaciones.
Piensa en esa mañana que te levantas de mal genio y con cara de poco de amigos. Estoy segura que todo el día tenderá a ser igual, nefasto y encontrándote con personas con ese mismo talante, a no ser que cambies de actitud.
Por el contrario, si te despiertas radiante, alegre y lleno de energía, y mientras tú no permitas un cambio de ánimo, continuarás atrayendo situaciones, circunstancias y personas que te mantengan así, feliz y en armonía con este estado.
Por eso es importante que seas consciente de que todo lo que piensas lo atraes, y para conocer lo que estás atrayendo, te preguntes cómo te sientes. Puedes sentirte mal o bien, lo que hará que tengas pensamientos negativos o positivos.
Cuando quieras saber qué estás atrayendo, hazte esta pregunta ¿Cómo me siento? y estarás respondiendo a ¿qué estoy atrayendo en este momento?
Lo que estás sintiendo y pensado, es el fiel reflejo de aquello que está en proceso de convertirse en realidad.
Tú tienes el control de tus pensamiento y el poder de atraer lo bueno para ti, haz los cambios necesarios para pensar en positivo y dar solución a lo que no te hace sentir bien.
|